Resulta revelador que el ritual de sanación que arranca con la confortante y sentadora sopa de pollo que nuestras abuelas acostumbran servirnos ante una gripe, acabara siendo un medicamento moderno y eficaz para aliviarnos de algo más que de sus molestos síntomas. Como un nuevo/viejo invento trekkie, esta sopa, junto con su Destilado de triptófano y lisina, era presentada como el tratamiento de elección para gripes y resfriados de la polémica Doctora Katherine Pulaski, y prescrito por ella como PCS o Pulaski’s Chicken Soup –en español sería SPP- en el capítulo de TNG, “The Icarus Factor”.
Un poco de historia la respalda y le dá la introducción a la terapéutica. Según cuentan los memoriosos egipcios, ya la prescribía en el siglo XII el célebre médico y erudito Moisés Maimónides (Moshé ben Maimón), cuando prestaba sus servicios médicos en la corte del Visir Saladino, quien le rogó en cierta oportunidad por una cura para su hijo y heredero… Maimónides le recetó simple y lacónicamente, sopa de pollo. Pues bien, siglos después de continua tradición prueban hoy su eficacia científicamente; un estudio conducido en la Universidad de Nebraska, en USA, señaló que las propiedades anti-inflamatorias y descongestionantes que le son atribuídas a la sopa de pollo, vienen dadas por un aminoácido llamado cisteína, homólogo a la acetilcisteína, un mucolítico sintetizado a partir de la piel y las plumas de la misma ave, que son empleadas en medicamentos para aliviar la bronquitis e infecciones respiratorias y que resulta liberado al cocerla a fuego lento por largo tiempo.
Esta receta, proveniente del libro de Neelix, fue complementada y tropicalizada –a la Danix-, ya que el destilado que se integra a la receta de la PCS, no es posible encontrarlo fácilmente, fue suplida entonces con mazorcas de maíz tierno enriquecido, largamente hervidas para que liberen su contenido de triptófano y lisina -como los del jarabe de Pulaski-, que ayudan a conciliar un sueño reparador y a curarnos de las infecciones respectivamente, obteniendo así un sabroso acercamiento a un tratamiento anti-gripal imaginado por Roddenberry y su equipo… y digno de un buen trekker. ¡Salud!
Sopa de pollo Pulaski (recargada)
Ingredientes:
1 Pollo de kilo y medio o 2 kilos cortado en 8 piezas
4 Zanahorias cortadas en cuadritos
2 Papas cortadas en cuadritos
3 · Ramas de celery cortadas en rebanadas
2 Cebollas medianas cortadas en cuartos
1 Cucharada de sal
1/2 Cucharadita de pimiento negra ó
¼ de cucharadita de chile picante en polvo (contiene capsaicina, descongestionante opcional)
2 Dientes de ajo machacado
2 Cucharadas de cilantro picadito
2 Mazorcas de maíz enriquecido (o hidropónico) cortadas en rebanadas
Preparación:
- Lavar el pollo con abundante agua fría, Llevarlo a hervor por espacio de una hora en una olla con agua hirviendo.
- Colocar las verduras y aliños, excepto el cilantro y la sal, en la olla por 20 minutos más.
- Retirar el pollo de la olla, descartar la piel y los huesos. Poner la carne de vuelta a la olla. Añadir la sal, la mitad del cilantro y la pimienta o chile en polvo.
- Dejar hervir 10 minutos. Añadir fideos chinos de arroz si se desea. Apagar cuando ablanden los fideos, colocando el cilantro restante y dejarla reposar por 5 minutos más tapada. Servir y comer caliente.
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3 Responses to “Sopa de pollo para el alma del trekkie resfriado”




Genial tu artículo! Oportuno y edificante como la sopa de pollo.
De verdad me gusto el desarrollo.
Gracias! era una promesa para Judith, en su convalecencia. Me sorprendió mucho que algo que parecía “inventado” en la serie hace ya tantos años, estuviera tan bien anclado en la realidad, con los ojos puestos en los descubrimientos que vivimos hoy día.
Estimulante… y no hace falta que tengas gripe para prepararla. ¡A disfrutar!